dilluns, juliol 14, 2003

In Memory RAM

María Mercedes Carranza (1945-2003)


También se mata así. Por interpuesta mano, así sea la propia. Otro tiro de gracia más a la poesía, a la esperanza, al país.

Moriré mortal,
es decir habiendo pasado
por este mundo
sin romperlo ni mancharlo.
No inventé ningún vicio,
pero gocé de todas las virtudes:
arrendé mi alma
a la hipocresía: he traficado
con las palabras,
con los gestos, con el silencio;
cedí a la mentira:
he esperado la esperanza,
he amado el amor,
y hasta algún día
pronuncié la palabra Patria.
______________________

Por traidoras decidí hoy
asesinar algunas palabras.
Amistad queda condenada
a la hoguera, por hereje;
la horca conviene
a Amor por ilegible;
no estaría mal el garrote vil,
por apóstata, para Solidaridad;
la guillotina como el rayo,
debe fulminar a Fraternidad;
Libertad morirá
lentamente y con dolor:
la tortura es su destino;
Igualdad merece la horca
por ser prostituta
del peor burdel;
Esperanza ha muerto ya;
Fe padecerá la cámara de gas;
el suplicio de Tántalo, por inhumana,
se lo dejo a la palabra Dios.
Fusilaré, sin piedad a Civilización
por su barbarie;
cicuta beberá Felicidad.
Queda la palabra Yo. Para esa,
por triste, por su atroz soledad,
decreto la peor de las penas:
vivirá conmigo hasta el final.

divendres, juliol 11, 2003

e-pistolas
Disparos al corazón, de la gente que amo.
Hoy, inevitable e-pistola desde Bogotá, que me ha hecho estremecer...


Subject: Vives (Carlos, R, tú y... lo que queda de mí)


Quiero verte sonreír
Quiero darte mi canción
Quiero una tarde de abril
Quiero regalarte el sol

Un suspiro de jazmín
Y un pedazo de acordeón
Quiero regalarte un son
Y mil besos para ti

Quiero que tus sueños y los míos se encuentren en el tiempo
Y quiero ser tu pensamiento
Y quiero ser…

Encontrarte cuando el sol se oculte allá detrás del cerro
Ay, descubrirte con mis besos y entregarte el corazón

Quiero regalarte un son…

Tantas promesas de amor…

Mi última canción
Voy a hacerla para ti
Y sembrar en tu jardín una íntima ilusión
Voy a pedirle a Juan Luis una abeja y un panal
Para poder endulzar las tristezas que hay en ti

Quiero que tus ojos y los míos se encuentren en el tiempo
Y quiero ser tu sentimiento
Y quiero ser…

Encontrarte cuando el sol se oculte allá detrás del cerro
Ay, libertarte con mis besos
Y entregarte el corazón

Te estoy buscando,
quiero que vuelvas,
que me has dejado aquí
sola en la sierra

Quiero regalarte un son…
Y sembrar en tu jardín
Una íntima ilusión…
Quiero verte sonreír.

Sonreiremos...


Por ahora necesito un aguardiente doble, y un pañuelo.

dijous, juliol 10, 2003

Catalombia lidera el Tour de Francia




Victor Hugo Pe?a es desde ayer l?der del Tour de Francia. Es el primer Catalombiano en lograr este honroso lugar. Toda la Rep?blica se regocija, al igual que la lejana patria y la provincia de Gerona, en donde vive en la actualidad.

Como veis este a?o est? llenos de triunfos deportivos para los Catalombianos.

dijous, juliol 03, 2003

Stamp Ass

Bowling for... Colombia


Impajaritablemente no pude dejar de pensar en Colombia al ver la película de Michael Moore. Aunque me digan provinciano, para mi Moore es la versión gringa de Antonio Caballero, eso sí, con unos kilitos de más, con pelo, "armado" de una cámara de video y sin afición alguna por los toros. Ah! y en inglés, of course.

No pude ceder a la tentación de relacionar a los Paramilitares con la ANR -Asociación Nacional del Rifle-, a las Milicias Ciudadanas con la American Veterans in Domestic Defense, o a las Farc con las Milicias de Michigan, aunque no se tiene evidencia que el detonante del terror desatado por Mac Veigh haya sido un par de gallinas y unos cuantos marranos muertos.

Pero hay una pequeña diferencia. En Colombia, nos guste o no, nos duela reconocerlo o nos hagamos los de las gafas, estamos en guerra. Una guerra que no se tiene claro cuando empezó, ni cuando va a terminar. Si creen que exagero, aquí está la muestra de seis generaciones de la familia Sánchez.

Mi chozno, Manuel José, fué fusilado durante la Guerra de Independencia por el Pacificador Pablo Morillo, en la plaza principal de Villa de Leiva; Su hija, mi tatarabuela Guadalupe, quedo viuda gracias a una de las tantas guerras civiles del siglo XIX; Mi bisabuelo Florentino, herido en la Guerra de los Mil Dias, murió con la bala que le hizo Coronel entre pecho y espalda, esperando la pensión que nunca llegó; Mi abuelo Efraín y toda la familia fueron desplazados a punta de balas cachiporras, en los inicios de La Violencia a mediados del siglo pasado; Hoy, mi madre aguanta estoicamente la desactivación de carros bomba frente a su casa. Y... ¿yo?.

Yo no he necesitado siquiera que me hayan dedicado una bala para huir de la guerra no declarada, de la barbarie, de la ruleta rusa que representa vivir en la amada patria. Porque uno corre el riesgo de convertirse en muñeco, en cualquier lugar y de cualquier forma: En el semaforo por una bala perdida, en el avión por una bombita, en el cambuche en donde lo tienen secuestrado por un tiro de gracia, en el restaurante por un rocket, en el salón de clase por un tiro a bocajarro, en el cultivo de yuca por una mina quiebrapatas, en un Palacio por flameantes y abrazadoras llamas...

No es solo por la "guerra" la causa de tanta muerte. Razones nos sobran. Por mirar feo o por coquetear imprudentemente, por deber o por prestar, por tocar la bateria o el saxo, por ser de izquierdas, derechas o ambidiestro, por pobre o por rico, por unas Nike o unos Levis, por estar mal parqueado, por chichipato o por pirobo, o por algo será...

Son tantas y tan variadas las creativas formas y razones de perder la vida, que desde hace años mi padre me recomendó comprarme un fierro. "Uno nunca sabe mijo...", me argumentó con contundencia atávica. Él tenía uno debajo de la silla del conductor, envuelto en un paño rojo. De niño nunca tuve la malsana curiosidad siquiera de verlo, de mayor obvié el consejo. No por rebelde tradición, sino porque nunca me han gustado las armas.

Así, con tanta historia, tanta mezcla de razas, tantas experiencias de primera mano, parece Señor Moore, que en Colombia sí que tenemos razones para andar armados hasta los dientes y ser el primer país del mundo en asesinatos cometidos por arma de fuego, oígase bien los primeros, no los segundos...

En Colombia no hemos tenido casos como el de la secundaria Columbine, en donde dos niños ametrallaron a sus compañeros de clase. Simplemente porque aqui los niños que tienen ese "don" no pueden ir al colegio. Aquí estos niños tienen que matar para ganarse la vida o para no perderla. No tiene elección.

Por años, el mundo entero ha querido hacernos ver que nuestra sociedad es inevitablemente violenta, como si los colombianos estuvieramos predispuestos geneticamente para la barbarie. Pero no es así. No somos violentos por ser colombianos, ni por las canciones de la Hermanitas Calle, ni por toda la larga serie de razones esgrimidas por los violentólogos. Así como tampoco los estadounidenses lo son por ser gringos, ni por Buffalo Bill, ni por que sean un País joven, ni porque sean incultos o sólo vean y produzcan telebasura.

Barbaros y violentos, como Ustedes, como nosotros, lo puede ser cualquier pueblo. La historia está llena de ejemplos que no vale la pena recordar aquí. Lo que ocurre, simplemente, es que en este tiempo y lugar estamos en medio de un mismo negocio con dos caras: armas y droga.

Un negocio que se alimenta del hambre y la exclusión social. Que manipula a la gente a través del temor a Dios, el miedo a la diferencia y el terror para obtener obediencia, alienación y consumo. Que no tiene ética, cuyo valor único es la plusvalía pura y dura.

Y su estado, su gobierno, su american way of lie o como quieran llamarle, es el dueño del negocio. Tan dueño es, que se permiten el lujo de hacer entreinment con su crítica y vendérnoslo.

Nosotros, los colombianos, somos figurantes, por eso Caballero no tiene ni un Oscar ni un Pulitzer. Avezados y precoces, pero figurantes nada más, no por otra razón Caballero lleva más de 20 años diciendo lo mismo que ahora dice Moore, pero sólo lo conocemos los figurantes.

El sábado: "Bowling for... Spain", ese sí cortico...

dimarts, juliol 01, 2003

Fauna & Faunos

Tres en linea


Me querian casado, futil, cotidiano y tributante?
Alvaro de Campos


¡Qué Espanya en la que naciste, amigo mio!. A mediados de los 60, cuando el Barrio Chino barcelonés ya habia perdido la exquisita sordidez de sus calles y los prostibulos ya no eran regentados por las Madames francesas amigas de Genet, sino por oscuros criminales de guerra profugos, ex-oficiales de baja graduacion de la Gestapo y las SS.

De tus precoces visitas al Barrio Chino solo queda la foto en la que apareces en brazos de Walter, rodeados de sus putas que con mirada desapacible y ubérrimas carnes, hacian peculiar contraste con tu inocencia y lozania.

Te sorprendio la muerte de Franco porque creias que era inmortal y perenne como el Capitan Trueno, Jabato o el Jinete Enmascarado, tus héroes de infancia. Tu cinturon marron de karate no te sirvio para ahuyentar los fantasmas nacionales que en la noche del 23F rondaron tu casa.

Eres producto de la transicion y del Euro. Republicano y libertario por el solo placer de ser contestatario. Hedonista del conocimiento inutil, que es el mejor que podemos cultivar. Anticlerical acérrimo, gran pequeno burgués, solo te hace falta psicoanalizarte, pero despreocupate, porque ya estas cerca.

En el ultimo mes, la has bordado. Tres en linea!. Tu hijo en ciernes, tu nuevo Audi A4, y casa propia para estrenar en Calella.

De tu devocion por Bakunin, tu admiracion por Lenin, tu idolatria por Mao solo queda el rojo de la cuenta corriente del banco, eso si del Santander Central Hispano, para no desentonar.

Ya te veré paseando a tu hijo en un cochecito Burberrys, que hace juego con el biberon y los panales a cuadros.

Y ya te oiré maldecir a voz en cuello el “arranque de madurez” conque se ha descolgado Pio Moa: “Joder!, Es que ya no hay nadie coherente ni consistente en Espanya?.”

Ya me imagino la escena cuando en el puerto nos despidas con tu leit-motiv incendiario: ”Cuantas vidas crees que tienes? “ .

Pero aun a pesar de todo eso estas aqui por otros motivos:

Porque has sido el primero de mis amigos que incorporo a su cotidiana jerga adjetivos como chichipato, pirobo y parce.

Porque he aprendido de ti más historia de Espanya, que la que tu mismo sabes.

Porque, gracias a ti reconozco al primer acorde a Tomatito, ante tu estupor y envidia.

Porque siempre te quedas con lo mejor de cada persona que conoces. Si, lo mejor de Walter el ex-oficial de la Gestapo era su peluqueado militar y lo mejor de sus “ninas”, las ubérrimas carnes que ahora orondo portas. -Que te quedaras de mi?-

Porque eres en el fondo como yo, hijo de una familia pobre venida a menos.

Ineludiblemente te has ganado el puesto de primer Fauno de la Republica, querido JP.

dijous, juny 26, 2003

BCN-MAD
Años Sin Cuenta



Dos salas pequeñas,
dos ciudades grandes.
Un hombre hurta recuerdos
de un pasado ajeno.
El otro indaga a la fortuna
que con mágica luz
cruza los destinos.
Dos hombres, dos ciudades.
Un nuevo marco donde revelarse.


dimarts, juny 24, 2003

Se busca un lugar en el mundo, que pueda albergar...


Aunque grandes son las estepas de los antiguos dominios del Khan, Ulan Bator, no. Ni Zara ni Arturo Calle tienen tiendas allí... todavía.

Tokio, tampoco. Los actuales dominios del Kan... ban se podrían ver afectados en su productividad y Deming no nos lo perdonaría jamás . Además que jartera vivir donde nunca se pueda decir no.

México D.F., muy probable. El Palacio de Bellas Artes aún espera el Dueto con Chavela Vargas. Ahora bien, si de contar historias no podemos vivir, para eso está la plaza Garibaldi, pa'cantarlas con desgarrada garganta.

Lisboa. Habrá que ir y ver.

Bogotá huummm... De vacaciones al menos una vez al año. Lo he prometido.

Por el momento, solo es factible repartirlo entre Madrid, con todo y tener que aguantarse las celebraciones del Madrí, a Little Anna de concejala y a tanto especulador inmobiliario y, Barcelona que si aguanta un Forum que nadie sabe que és, aguanta todo.

Y, ¿Por qué no Teruel?. Porque si el amor existe, Teruel también.

dilluns, juny 23, 2003

Mi Retorno



Viernes 20, IB2245, sillas 12 a y b.

Ante mi perplejidad por el video de Bogotá que Iberia proyecta en un vuelo peninsular, O , con quien coincido en mi peregrinar a la meseta, hace la ineludible pregunta:

-¿Regresaras?.
- ......... No.

Respuesta automática. Efecto dramático, siempre lo antecedo de un silencio de dos o tres segundos. Miento. Sé que lo inevitable no es la pregunta sino el regreso. Pero, ¿quien lo entendería?. Por eso ese rotundo no.


Sábado 21. Centro Cultural de la Villa, Martirio en la serie “Acústicos”. Madrid

... Pero el viajero que huye
Tarde o temprano detiene su andar
Y aunque el olvido que todo destruye
Halla matado mi vieja ilusión
Guardo escondida una esperanza humilde
Que es toda la fortuna de mi corazón

... Sentir que es un soplo la vida
Que 20 años son nada
ay que febril la mirada
Errante en la sombra
te busca y te nombra
Vivir...


Lunes 23. En casa

Recibo una e-pistola desde Suiza. Es Alfonso, que me conmueve y se lo agradezco. No puedo evitar releer a Berger.

”Todo emigrante sabe en el fondo de su corazón que es imposible volver. Aun cuando físicamente pueda regresar , no regresa verdaderamente porque es él quien ha cambiado radicalmente al emigrar.
John Berger

Muy bien hasta aquí esta serie. Solo me queda decir que aunque doloroso pueda parecer, emigrar, es lo mejor que me ha pasado, porque cada esquina es nueva, y cada lugar se vuelve centro de un mundo, al que se quisiera, como la niñez, retornar.

Más lugares, más amores, más patrias. Todo está todavía por conquistar.

divendres, juny 20, 2003

Mi desarraigo.



el desarraigo de muchos...

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”No regreses jamás, no pienses en nosotros, no mires atrás, no escribas. No le des espacio a la nostalgia. Olvídanos. Si no puedes resistir esto y regresas, no me busques, no te permitiré entrar a mi casa.”

Alfredo a Salvatore, Escena 96, Estación del tren. Exterior día.
Cinema Paradiso de Giussepe Tornatore
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e-pistola, extractos.

From: Martha Segura N.
Date: 22/01/2001 6:27 p.m.
Subject: Ya decía yo...

... Stellita me contó que usted anda dándole vueltas a la idea de venirse.

JAMÁS. Ni de riesgos, amigo mío. Usted se queda donde está. ¿El costo es la soledad y una que otra racha de nostalgia? Pues páguelo. Y aliviémoslo como se pueda a través de este aparato. No fue para eso que lo concibió el ejército norteamericano, pero es así como lo usamos los nativos de Kosovo, Hanoi, Malvinas, Zimbawe, Namibia y Ráquira.

Mientras usted siga allá, nosotros abrigaremos esperanzas. Y mientras nosotros podamos responder desde aquí, usted sabrá que la patria está lejos, pero aún existe...

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Acerca del fenómeno contemporáneo de la emigración, John Berger en Páginas de la herida, nos dice:

”Pero emigrar será siempre desmantelar el centro del mundo y, consecuentemente, trasladarse a otro perdido, desorientado, formado por fragmentos”

”...¿Para qué añadir algo más?. Para que corra secretamente la voz de lo que se ha perdido. No por nostalgia, sino porque es en lugar de la pérdida en donde nacen las esperanzas”

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”Cuando se vive aquí, se siente que se está en el centro del universo, nunca nada cambia. Cuando te vas por un año, por dos... y luego regresas, cada cosa es diferente. El hilo se ha roto. No se encuentra nada de lo que se busca, tus cosas ya no te pertenecen, no existen más.
Hay que irse fuera, muy lejos, por años y años, antes de regresar para encontrar a tu gente de nuevo, para reconocerte en la tierra que has nacido...”

Alfredo a Salvatore en la misma escena de ayer, la 94, Paseo Marítimo. Exterior atardecer.
Cinema Paradiso de Giussepe Tornatore
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... y yo todavía aquí. Desterrado físicamente, con mis sueños exiliados de mi mismo. Anhelando tener la valentía para vivir una vida que merezca el retorno... Y ha llegado...

dijous, juny 19, 2003

Mi destierro.


Un 19 de junio de 1998, a eso de las 6 de la tarde, abordé en Bogotá un vuelo de British Airways con destino -¿final?- Barcelona. Nadie fue a despedirme al aeropuerto. Tampoco lo deseaba.

En principio, no era un viaje sin retorno. Era un paréntesis, un respiro para retornar y reconquistar mi sueño de una empresa rota en un país herido.
Al subir al avión una soterrada sospecha, que ya me horadaba desde aquella noche de febrero de 1989, iba convirtiéndose en telúrica certeza:

”Vete de aquí, esta tierra está maldita, esta tierra no te merece”
Alfredo a Salvatore en la Escena 94, Paseo Marítimo. Exterior atardecer.
Cinema Paradiso de Giussepe Tornatore


Atrás quedaban años de trabajo e ilusión. El orgullo de no haber cedido a la corruptela, el dolor de reconocer tarde los errores esgrimidos a punta de arrojo y fe.

Mi madre, mis amigos, mis muertos, en definitiva mis referentes vitales, empezaban a ser una constelación en el poniente.
Desterrado ya de la infancia, me enfrenté al hecho de abandonar mi país, con el riesgo de no encontrar de nuevo una patria.

Ya en Barcelona, en la Rambla, delante de la fuente de Canaletas, en la madrugada del 21 de junio me imponía la tarea del inmigrante: construir un nuevo mundo, llenarlo de relaciones, de certezas, de dudas, de ritos y costumbres.

Cinco años después, apenas apuntalo mis nuevos puntos cardinales.

dimecres, juny 18, 2003

Antología Poética. Obras Completas Tomo II

...y último hasta el momento.
Huella divina, transito eterno,
desde el intimo microcosmos
hasta el explosión galáctica que nos abraza

Sendero del hombre, acertijo fugaz
del laberinto fecundo, la redondez preñada
hasta la venia grata a la tierra que nos aguarda

Cotidiano estar y transitar,
intrasformable ser que duda,
proclama, contradice y avanza

Extasis inasible, subir a ti
descendiendo hasta tu entraña,
para desencadenar el huracán que me calma

Horrorch

dimarts, juny 17, 2003

Ahora que soy pretendido, o mejor, para ser preciso y exacto: Ahora que estoy postendido, he de confesar, que de todas mis virtudes domésticas, la que peor disimulo es la de planchar.

Tengo la lisa impresión de que si los griegos, sabia civilización como ninguna, hubiesen tenido el superfluo capricho de planchar, el suplicio de Sísifo consistiría en almidonar perfectamente los pliegues de las túnicas de algodón egipcio de toda la nómina del Olimpo, que Zeus, compraba al por mayor en Rodas.

No he hallado explicación patafísica, ni siquiera he encontrado en la inmensidad virtual, algún estudio que justifique genéticamente mi aversión por esta tarea doméstica. Y dado que, "si en internet no existe, pues no existe, como diría un amigo muy internético y muy gallego, me vi obligado a emprender una ingente búsqueda, en el mundo real.

Insignes psiquiatras lacanianos, llegaron a sugerirme que para superar el trauma, no colocara nunca la mesa de planchar a la altura de la cintura y que no utilizara plancha eléctra. Les agradecí sus sanos y bien intencionados consejos, que dejaron un agujero en mi cuenta corriente.

Ínclitos profetas, de esos que presumen no tener ni pliegue ni estría en el alma, me insinuaron que a cambio de un pequeño donativo, ellos me revelarían el misterio teologal por el cual a Tom no se le aprecia ni el más leve plisado en Misión Imposible I y II. Pero, justo antes de firmar el cheque, me les arrugué.

Expertos en coaching me sugirieron ingresar a Moulinex Braun Academy para hacer una maestría en Dirección Estratégica de Planchado Permanente, pero el dinero sólo me alcanzó para el seminario “Cómo negociar con las arrugas”. Pero nada, no había resultados concretos.



Hasta que un buen día en la antesala de mi odontólogo, ojeando en una de esas ajadas revistas, encontré este aviso. De forma inmediata me inscribí al gimnasio, compre la última colección de camisas y le avisé a F.P. del hallazgo, él también sufría en silencio la tragedia de la plancha y la fascinación por Versace.

Después de un duro entrenamiento en el gimnasio, con PT incluido, y de horas y horas dedicadas a depurar mis técnicas de suaves y contorneantes deslizamientos oblicuos sobre el quiebre de las mangas, mis progresos fueron más que notables notables.

Ya no sólo eran las camisas o los pantalones, también planchaba, las camisetas, los pañuelos, las corbatas, las medias, la ropa interior, los manteles, las sábanas, los nórdicos, las cortinas, las hamacas, los limpiones, el trapo del polvo...

Todo iba de maravillas hasta que el pasado domingo, en medio del sopor de una nube de vapor, con el acompasado eco del CD de Julio Iglesias, Manolo Otero y Elio Roca -máximos exponentes de ese vejado genero que es la “música para planchar”-, se me ocurrió llamar a F.P..

Después del protocolario saludo, de despellejar a todas las amig@s y enemig@s, de la A a la Z, y viceversa, por si algun@ sobrevivía aún, cuando al borde del ineludible abismo del silencio, nos hicimos la maldita pregunta: ¿..que estas haciendo?.

Horroch. La respuesta nos dejó helados. Los teléfonos cayeron al unísono, precipitando la vaporeta, el spray, la mesa, el arrume de ropa y el mismísimo cuerpo de los interlocutores. La imagen de dos solterones maduros en pantaloneta, tarareando a Perales, con el móvil al hombro y planchando un domingo en la tarde, resultó tan aterradora como las miradas del mismísimo Vincent Price en las películas de Corman.

Una vez recuperado del surmenage (razón por la cual ni el domingo ni ayer no se publicó ningún post), con la serenidad de mis treinta y pico de años, declaro solemnemente no volver a planchar en la vida. ¡Jamás!.