Falsombia

dimecres, de febrer 20, 2008

Ya que no podemos arreglar la realidad del país, al menos podríamos hacer un ejercicio de masturbación vital y arreglarle el nombre.

Yo propongo llamarle Falsombia, un país lleno de siliconadas tetas falsas, de médicos teguas, escrituras de propiedad apócrifas, cheques chimbos y cuna de los billetes de 100 USD falsificados más perfectos del mundo.

El país de las falsas esperanzas, la falsa modestia y de de los falsos positivos. Un país que se supera así mismo constantemente, ¡qué digo!, que se falsifica a si mismo día a día, que ha llegado a descubrir su escencia kármica a través de falsificar lo falso o falsear lo falsificado, como bien lo demuestra esta noticia:


Por favor leer con detenimiento mientras la agitación del plexo solar lo permita

Fuente: http://www.caracol.com.co

Sólo nos queda falsificar los falsos bolsos chinos de Louis Vuitton, con el sello Fake Authenticity Certified Council expedido de forma ilegal por los tramitraidores que están en las inmediaciones de la Superintendencia de Industria de lo Falsificado.

Imprímase y cumplase

7 comentarios:

Lobisome ha dit...

Pues con lo de la silicona me ha hecho pensar en una reflexión que tengo pendiente al respecto.

Más que la silicona en sí, me referiría a el valor que en Colombia se le da a la apariencia física. El resultado es que, al menos por ciertas zonas, cada calle o centro comercial es como un pase de modelos. Aso sí, la presión que sufren ellas para ir siempre perfectas diría que es excesiva.

Prueba de ello es que muchas, a la que llevan un tiempo aquí, siguen igual de hermosas pero visten más relajadas (aunque sea por la imposibilidad de caminar con el taconazo que traen de Colombia).

Saludos desde Cerdanyola.

Catalombia ha dit...

Lobisome:

En estos lares esa presión es muy fuerte, ahora que estoy en Panamá he sido testigo de ella.

Por eso yo creo que no les viene mal a las colombiatanas catalombizarse...

Anònim ha dit...

Creo que peor que la gente que falsifica ACÁ en Colombia es la gente cafre que sin vivir nuestra realidad se dedica a hablar desde ALLÁ, con toda frescura y desfachatez. Qué morro tío.

Lobisome ha dit...

Hola anónimo.

Podrías darnos más detalles sobre esos cafres de los que hablas? es que no sé si el Sr. Mauricio o un servidor nos debemos sentir aludidos (y por qué).

Simplemente por saberlo y quizás corregirlo.

Anònim ha dit...

ROENLANDIA: Que podemos hacer ante la evidencia, este país es el paraíso de los roedores, y su nombre por supuesto debe ser cambiado a ROENLANDIA…
Basta YA, no salga usted con el cuento chimbo, que las ratas manipuladoras quieren que usted y yo creamos, que por pensar o decir lo que digo, es que estamos como estamos, no sea usted tan estúpido, que más pruebas quiere. En toda la historia de la humanidad unos hps. que han tenido el poder desde el principio de los tiempos lo mantendrán a costa de lo que sea y no habrá nunca una mejor vida en esta alcantarilla, en donde las únicas que sobreviven son las ratas que nos gobiernan y nos explotan, como es posible que hayamos creído, que esto algún día cambiara, y los mas grotesco, que le digamos a nuestros hijos o amigos, que algún día el pueblo se tomara el poder y dizque esos hps. Pagaran por lo que han echo, como dijo el zángano de Jotamario, cojan oficio….
Somos una manda de estúpidos, cobardes, ilusos etc... Esta mierda ya no tiene arreglo y lo que queda es rogar que lo que dijeron los Mayas y otros, se haga realidad y esta porquería de mundo desaparezca y otra tropilla de estúpidos vuelva caer en la trampa de las mismas ratas de siempre o de sus descendientes, pero posiblemente mas espirituales y con poderes extrasensoriales, para completar.
Vea joven, no se diga mas mentiras, dedíquese a vivir bien lo que le queda, no es necesario ser como ellos, solo viva al día, como pueda y de malas el resto, no sea tan marica de vivir de ilusiones, enseñe a sus hijos a defenderse y empiece a aceptar que la muerte es lo único que lo libera, eso si antes de morir ayude a limpiar la tierra, preferiblemente en ROENLADIA, de tanta rata de alcantarilla que aunque no se van a acabar, por lo menos nos ayudara a desquitarnos de esos hijueputas.

Álvaro ha dit...

Me reí mucho con lo que denuncias porque parece casi imposible pero luego me dieron ganas de llorar.

Me alegro mucho que hayas vuelto a retomar ésta bitacora. Tu humor corrosivo y tu capacidad de desnudar hacen falta en la blogosfera falsombiana.

Ivan Andrade ha dit...

Si, aqui se falsifica lo falsificado. Al parecer la tan mentada "malicia indígena" de la que nos enorgullecemos los colombianos no es nada más que un enorme talento para ser hampones.

Suerte.